La operación cabe en tu mano. Lo que se gastó, quién lo trabajó, lo que salió de bodega. Todo lo ves el mismo día, desde cualquier lugar.
Cuánto diesel se llevó cada labor, en cada lote y por cada tractor. El renglón que hoy se escribe a mano en la libreta del despachador.
La aplicación aérea con dron, con el folio que cobras firmado por ambas partes y la bitácora que te respalda.
Quién estuvo, a qué hora y en qué lote. Con PIN, GPS y geocerca, y funciona sin señal.
La remisión de embarque nace en el campo y sale firmada, no de una libreta que hay que capturar el lunes.
La papa que entra a la bodega, dónde quedó estibada y cuándo sale.
ANDYR es una casa de software para el agro. Construimos las aplicaciones que mueven el dato de una operación de papa: de la báscula a la remisión, del embarque a la cámara.
No vendemos sensores ni automatización de cámara. Vendemos que el dato nazca donde ocurre el trabajo —en el surco, en la báscula, en la puerta de la bodega— y llegue completo a donde se decide. Cada aplicación se vende y se usa por separado.
ANDYR no nace en una oficina de software. Las cinco aplicaciones las escribió un agricultor para su propia operación de papa en Los Mochis, y ahí se usaron antes de venderse. Por eso Fuel mide el diesel por labor y por lote, y no por mes: así es como de verdad se pregunta.
Cuánto diesel se llevó cada labor, en cada lote y por cada tractor.
El folio que cobras, firmado por ambas partes. Y la bitácora que te respalda.
Marcaje con PIN, GPS y geocerca. Funciona sin señal en el lote.
Remisiones de embarque que nacen en el campo, con firma.
Recepción, croquis de estiba y salidas de papa.
Cada aplicación pide su propio acceso, como siempre.